Preparación ultrasónica de grafeno
Cuando se aplica ultrasonido de alta intensidad a un líquido, las ondas sonoras transmitidas al medio líquido provocan ciclos alternos de alta presión (compresión) y baja presión (rarefacción), cuya frecuencia depende de la frecuencia ultrasónica. Durante el ciclo de baja presión, el ultrasonido de alta intensidad genera pequeñas burbujas de vacío o cavidades dentro del líquido. Cuando estas burbujas alcanzan un tamaño en el que ya no pueden absorber más energía, colapsan violentamente durante el ciclo de alta presión. Este fenómeno es conocido como cavitación. Durante la implosión, se alcanzan temperaturas locales extremadamente altas (aproximadamente 5,000 K) y presiones elevadas (alrededor de 2,000 atm). La implosión de las burbujas de cavitación también genera velocidades de chorros líquidos de hasta 280 m/s. Los cambios físicos y químicos inducidos por la cavitación ultrasónica pueden aplicarse a la preparación de grafeno.